La innovación de Ryanair

Ryanair, si, esa maravillosa compañía de vuelos low cost, de bajo coste, de la que podemos encontrar en casi todas, por no decir todas, las webs de buscadores y/o de compra de vuelos, grandes ofertas, a precios increíbles, aparentemente, como pueden ser: 9’99€, 20’99€, 24’99€, ida y vuelta a casi cualquier destino de España y de Europa. ¿Quién no se lo puede permitir?

Pero… Siempre hay peros. Nos hacen sufrir a los clientes. Y mucho.

Ryanair sabe muy bien cómo usar las nuevas tecnologías para anunciarse en Internet, aunque a las quejas en las redes sociales no responda. Estas herramientas no las usan tan bien como el seleccionar webs en las que anunciar sus superprecios. Pero Ryanair no piensa en las personas que al fin y al cabo, somo las que nos subimos en sus aviones.

Hay cosas de viajar en un avión que no termino de entender y con Ryanair menos aún. Supongo que todo se debe a los controles de seguridad, a poner tiempos para que nos conciencemos de que viajar en avión no es tan rápido como parece… Por fastidiar, Ryanair hace lo que haga falta.


Puede resultar increíble, desde Madrid en unas 2 horas puedes estar en: Londres, Roma, Dublín, París, Milán; en una hora aproximadamente porque en esto de los vuelos, todo es aproximadamente, nada es exacto, puedes estar en: Oporto, Lisboa, Mallorca, Marruecos; en 8 horas o menos, cruzas el Atlántico y te plantas en New York.
¿Quién lo habría imaginado hace unos años? Un detalle ¿tienes en cuenta las horas de antelación con las que tienes que estar en el aeropuerto? Mínimo 2, por si surge algún imprevisto o se te olvida algo como imprimir la tarjeta de embarque o, la has impreso pero se te ha olvidado en el escritorio. Ya vas a perder 1 hora solamente, en conseguir ese papel.
Si vas con el tiempo justo, olvídate de tu vuelo. Tendrás que volver a pagar otro.

Viviendo en Madrid Centro, para coger un vuelo en Barajas de 1 hora a Oporto, ayer salí de casa 4 horas antes, es decir que realmente el viaje me supuso 5 horas. Y por los pelos o mejor dicho, por la mala gestión por parte de la compañía, en este caso, Ryanair, me quedo en Madrid.

Lo que me parece realmente increíble, más que la duración de los vuelos, es el que en 2012 tengamos que imprimir un papel que hemos comprado por Internet y no valga con un código, el mismo código que la compañía aérea donde hemos comprado nuestro billete para volar, nos ha enviado a nuestro correo electrónico o algo como un Código QR. ¿Por qué no sirve eso?, ¿por qué nos tienen que obligar a llevar un papel o sino, paga 60€ por ese maldito papel? ¿Por qué Ryanair no tiene una maquinita en los aeropuertos con las que poniendo tu código, insisto, el mismo código que ellos te envían por correo electrónico, puedas imprimir tu tarjeta de embarque? Le pregunto a la azafata.

-Ryanair es la única compañía aérea que no tiene esas máquinas, señorita. – Me dice. ¿En serio? Alucino.

No pasa nada. Creía que con el código que me enviaron al correo electrónico no iba a tener problemas. Me he equivocado, voy a pagarle a la amable azafata. No, resulta que tengo que ir a otra ventanilla a pagar y una vez hecho el pago, volver con esta amable azafata que ya ha impreso mi tarjeta de embarque pero hasta que no pase por la otra ventanilla y paque, ella no puede hacer nada. Ella no acepta pagos, no es su trabajo. Solo imprime tarjetas de embarque. Motivador trabajo. Ahora entiendo esa cara.

No pasa nada. Lo entiendo. Es su trabajo. Me voy a la otra ventanilla. Hasta pronto señorita. En la nueva ventanilla otra amable azafata con la misma cara. Y delante, una cola de unas 10 personas que se están quejando en todos los idiomas posibles por causas diversas. Parece que esto va para rato Trini, así que mejor respira hondo, ponte tus cascos con tu musiquita y cuando llegue tu turno, continúa. Lo hago. Llega mi turno. Pago. Vuelvo con la primera amable azafata que me atendió. Le doy el papel correspondiente que muestra mi pago y ella me da mi tarjeta de embarque.

Me pregunto ¿qué consigue Ryanair con este tipo de actuaciones?

Consigue 60€ por imprimir un papel y 40€ por facturar una maleta, a la que le sobra 1 cm. Lo miran todo con lupa.

Conmigo han ganado 100€ (60€ imprimir 1 papel, 40€ por una maleta) pero han perdido a una clienta joven, de 22 años, independiente, a la que aún le quedan, espero, muchos vuelos que coger y con Ryanair tengo claro que ninguno más.

Consigue que alguien a quien le encanta viajar, se cabree, llegue malhumorada a su destino y no disfrute del mismo, tanto como esperaba.

Cuando ya consigo mi tarjeta de embarque, me dirijo con mi maleta, que he comprobado y cabía perfectamente, no era necesario facturar y el portátil en mano, un MacBookPro de 15″ con una funda a medida, imaginad el espacio que puede ocupar el portátil… Pues bien, no lo metí en la maleta porque es un ordenador y no me arriesgo a que se me pierda o rompa.

Al llegar junto a la azafata para ya, subir al avión, resulta que tengo que introducir mi portátil en la maleta o facturo la maleta. Porque no puedo entrar al avión con 2 bultos.
Lo meto. Me dice que compruebe la maleta con el medidor porque seguramente me toque facturarla. Le digo que lo he comprobado antes. Lo vuelvo a comprobar porque antes el portátil no estaba dentro y con el ordenador, vaya, sobra 1cm, si llega.

Tengo que facturar. No pasa nada. Facturo. 40€ más. Toma.
No pasa nada. Voy a pagarle. Llevo 2 billetes de 50€. La azafata no tiene cambio. Yo no tengo más dinero. No acepta pagos con tarjeta. Tengo que darle el dinero justo. Me dice que me las apañe porque sino, no vuelo. Ya no es lo que me dice, sino cómo me lo dice. Maleducada, con falta de respeto. ¿De dónde sacará Ryanair sus azafatas?

No pasa nada. Con mi paciencia al límite pero aún con tranquilidad, voy a cambiar al quiosco que hay dentro del aeropuerto. Me cambia. Le pago a la azafata. Entro al avión con mi maleta facturada. Se la dejo al chico que hay en la puerta. Le cuento lo que me ha sucedido. Le pregunto, si me deja sacar también de la maleta la cámara de fotos (Canon 60D) porque no me fío de que golpeen la maleta. El chico me deja sin problemas. Ahora, le devuelvo la maleta al chico. Entro al avión con 2 bultos, el ordenador y el bolso con la cámara de fotos, mientras que antes, no me habían dejado entrar con 2 bultos. Le pregunto al chico que porqué sucede eso y me contesta:

Es Ryanair.

Efectivamente es Ryanair y su “bajo coste” con el que te joden el vuelo a última hora, haciéndote pagar por sus tonterías.

Si yo fuera Ryanair o tuviera una compañía aérea, analizaría un poco más mis actuaciones, reflexionaría y me plantearía mejorar mi conducta con los clientes. Además de contratar a azafatas más simpáticas porque pueden tener un cuerpo 10, que realmente tampoco lo tienen ni son tan guapas, pero a bordes, no les gana nadie y yo, para estas cosas, tengo paciencia, pero de verdad, que a veces, acaban con ella.

60€ por el papel de la tarjeta de embarque. Es el papel por el que más he pagado hasta ahora. Me pregunto si lo gestionará el Instituto Noós. Seguramente tengan algún vínculo.

Después de toda esta experiencia, ¿qué imagináis que fue lo primero que hice cuando llegué a Oporto?
Lo primerísimo de todo, fue ir al baño del aeropuerto y recoger la maleta, que por cierto, era la única facturada de todo el vuelo. La primera vez que me sucede algo así.
Lo primero, ir a un Cifer Café para imprimir mi tarjeta de embarque de vuelta, ya que, no me hizo mucha gracia pagar 60€ por una mierda de papel. Insisto, sigo sin comprender que a día de hoy, no sea suficiente con un código.

Ojo, esto no es todo. Cuando fui a por el papelito, casualmente había delante de mi una pareja que se estaba quejando porque no les dejaban pasar cuando aún faltaba más de media hora para que saliera su vuelo. Por lo que entendí, era porque tenían que haber hecho el checkin online de la maleta, aunque no la tenían que facturar. Y si no habían hecho este checkin, ya no les daba tiempo a pasar.

Realmente no pude hablar mucho con ellos porque mi vuelo se iba a ir y aún la azafata tenía que darme la tarjeta de embarque, así que no sé qué les sucedió exactamente.

Cuando se marchaban intercambiamos rápidamente teléfonos para hablar más tranquilamente, conocer su caso un poco mejor. Así que la próxima semana, les llamaré, a ver qué me dicen para poder compartirlo contigo.

Esto no acaba aquí. Habrá segunda parte. El viaje de vuelta, también lo compré con Ryanair para mañana. El primero y el último. Deseadme suerte…

2 pensamientos en “La innovación de Ryanair

  1. Deberías haberte informado previamente de cómo hace las cosas Ryanair, hay miles de webs donde te informan de las restricciones y obligaciones que conlleva un vuelo con ellos. Por mi parte, he viajado con ellos varias veces y no he tenido problemas, y en el 95% de los vuelos no los tendrás si acatas las normas, aunque sean incomprensibles (Imprimir la tarjeta de embarque o pagar 60€ por un folio, por ejemplo). Son vuelos baratos, pero para que salgan baratos tienes que estar “al loro”. Buen viaje de vuelta.

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